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En el colegio

Lo peor de todo es que no nos damos cuenta. Cada vez estamos más atontados y ni siquiera parece que lo notemos. "A mí no me están abduciendo, yo soy original". Esa es precisamente la trampa: que cuando más creas y veas que te alejas de todos, más cerca estás de ellos. Aquellos que claman ser distintos a los demás, tener su propia personalidad, son esclavos de la sociedad, como todos. No hay manera de escapar de sus redes.  Una forma de adoctrinar es a través de la educación. Nunca fue más cierta la frase de que el conocimiento nos hará libres y, precisamente, de eso se trata: nos hacen creer que nos están formando como personas que piensan libremente, que pueden tomar sus decisiones a expensas del resto del mundo pero lo cierto es que casi nadie nos enseña a pensar. En el colegio se trata de mecanizar sin pensar: cuanto más rápido escribas, mejor. No pienses.  El súmmum es que somos tan vagos que nos quejamos de las pocas cosas que nos enseñan a pensar. Porque es mucho m...

El Club de la Lucha

El Club de la Lucha es una película basada en un libro que expone una metáfora de cómo puede afrontar la vida una generación vacía de ideales y de sentido, sumida en la monotonía de una existencia diseñada desde el nacimiento. “No hemos sufrido una gran guerra, ni una depresión. Nuestra guerra es la guerra espiritual, nuestra gran depresión es nuestra vida.” El espectador no puede más que sentirse identificado, en cierto sentido, con los ideales de Tyler, pues la sociedad que critica es la misma en la que vivimos. Tyler se muestra en contra de una sociedad consumista en exceso, en la que “si no reivindicas tu humanidad te convertirás en una estadística”, como dice en el libro. Aunque su punto de vista es extremista, su análisis de la sociedad es absolutamente acertado. Estamos en un estado de insomnio perpetuo; automatizados a trabajar para comprar cosas que ni siquiera necesitamos. “Todo lo que posees acabará poseyéndote”, e impidiéndote afirmar la Vida en todo su esplendor. La s...

La declaración de amor

"La declaración de amor es un claro ejemplo de lenguaje performativo." El lenguaje performativo es aquel que, por el simple hecho de ser mencionado, realiza la acción descrita. Un claro ejemplo es “la reunión se ha acabado”; en el momento en el que alguien dice la frase, ésta se convierte en cierta. Antes de posicionarme en acuerdo o desacuerdo con el enunciado, definiré la declaración de amor. Declarar tu amor hacia alguien es decirle que le amas. Amar, según la rae, es tener amor a alguien o algo. A su vez amor significa “sentimiento hacia otra persona que naturalmente nos atrae y que, procurando reciprocidad en el deseo de unión, nos completa, alegra y da energía para convivir, comunicarnos y crear.” En mi opinión una declaración de amor no es precisamente un buen ejemplo de lenguaje performativo. Partamos del supuesto de que nadie declara su amor en vano, es decir, que el hecho de decir “te amo” a alguien es fruto de la premeditación. Cuando por fin...

Anocheciendo al amanecer

En algún lugar de un laberinto rodeado de soldados de cemento un grupo de adolescentes reía y corría como si nada importase.  La noche se había comido todo lo visible y uno solo podía guiarse por su oído. Primero, un silencio ensordecedor. La quietud del lugar les recorrió la columna en forma de escalofrío. Luego, unas voces perdidas en el laberinto tratando de encontrar una salida que ellos, cual Teseo, hallaron en cinco minutos.  Horas antes la alegría resplandecía amarillo chillón, las canciones soltaban chispas y sus movimientos destellaban como estrellas en el cielo nocturno.  Era como esa sensación de ir en la parte de atrás de una camioneta de pie llegando al final del túnel con los brazos abiertos cuando suena esa  canción: te sientes infinito. El Sol se fue escondiendo avergonzado de no ser parte de aquello a medida que el tiempo transcurría, no sin antes pararse a echar un ojo a aquel cúmulo de sentimientos flotantes.  En algún lug...

Oda a la "p" muda

Las letras saltan a borbotones del diccionario cuando dejamos los pesados libros descansar en su estante. Y, lo creáis o no, estas letras tienen vida social, como cualquiera de nosotros. Y, como buen ejemplo de micro-sociedad, cada letra tiene un rol en ella. La "a" es una letra que pasa muy desapercibida por su abundancia en el vocabulario español. Constituye buena parte de la plebe. La "k" es la letra más exclusiva y solicitada, pues su presencia es más bien escasa. La "l" es elegante y estirada, tiene complejo de superioridad, por eso siempre anda con la cabeza bien alta. La "z" anda encogida por un problema de escoliosis del cual se siente muy avergonzada. La "c" es una letra muy acomplejada; por más que lo intenta no consigue la perfección de la "o".  Pero hay una clase de letras que es especial: las letras mudas. Entre ellas están la "h", la "g", la "c", la "u", la "m...

The catcher in the rye

"Será un libro con el que os sentiréis identificados de una manera u otra." ¡Qué afirmación más atrevida! Holden y yo somos muy distintos en muchas cosas. Quizás lo único en lo que me veo reflejada es en esa dicotomía entre la niñez y la edad adulta. Supongo que todos los adolescentes nos encontramos en ella; tratando de ser maduros cuando en realidad no lo somos tanto, actuando como niños cuando se esperan reacciones adultas por nuestra parte. Y es que es eso. ¿Dónde estamos? Nos encontramos en una especie de limbo entre una zona y otra, sin acabar de pertenecer a ninguna. Por esa razón estamos en cierto sentido "desamparados" y buscamos locamente cobijo en los brazos cálidos de nuestros cómplices efebos. Pero es una manta que no acaba de calentar del todo, nunca satisface pues el limbo es personal, no comunitario. Y cuando crecemos y dejamos atrás esa época, algunos siguen teniendo tan arraigado...

Revolución

Actualmente estoy leyendo 1984 de George Owell, una de las tres distopías por excelencia. Hace un año ya leí Fahrenheit 451 y me gustó mucho. A medida que voy leyendo la novela, me doy cuenta de que no dice cosas tan disparatadas y eso me asusta. Para empezar, hemos aplicado el concepto de "Gran Hermano" a nuestra sociedad. 52 países o regiones de todo el mundo han emitido, están emitiendo o planean seguir emitiendo este programa. Porque a todos nos va el follón y observar cual dioses la vida de los demás. Nos gusta dirigirla al votar quién se queda y quién se va de la casa (haciendo una similitud de quién vive y quién muere, de quién borramos la existencia y de quién no). Además eso de borrar gente y manipular los archivos que prueban que existió me suena... ¿A vosotros no? Tal vez deberíais preguntárselo a Patricia Heras, una chica que terminó suicidándose al verse acusada por sorpresa del homicidio de un policía cuando NI SIQUIERA se encontraba en el lugar de los ...