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Modalidades de Bachillerato y los "elementos" que las cursan

Este año he empezado el Bachillerato y pese a que solo llevo un par de semanas en esta etapa, creo que ya me he llevado una impresión acertada de cómo van a ser los próximos dos años de mi vida. Si miramos esto como si se tratara de una distopía ([como Los juegos del hambre, 1984 o Fahrenheit 451] porque nuestra sociedad podría perfectamente ser una distopía) veríamos lo siguiente: El Bachillerato es otro modo de control de la sociedad. Nos empaquetan en cajas y se aseguran de que no salgamos de ellas. Quizás los artísticos son los que más se salen del esquema preconcebido de lo que es normal en la sociedad, pero esa es precisamente la razón por la que han creado una caja para ellos. Así nadie puede salirse del sistema. En el momento en el que entras por la puerta cuando ya has escogido un Bachillerato, ya te has definido. Ya te han etiquetado como A o como B. -Los del social son los vagos que no sabían qué escoger así que se han metido en el sitio donde tienen más salidas. Se p...

Carta al Chico de las Estrellas

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Querido Chico de las Estrellas ; Soy un duendecillo recién convertido.  La verdad es que antes de tu libro no sabía ni que existías. Descubrí tu maravilloso libro gracias a YouTube y a lo bien que hablaba de ti Javier Ruescas. En cuanto vi la portada me enamoré. Es una de las portadas más bonitas que he visto en mi vida. Transmite un montón de ternura. Me da la sensación de que si la acaricio con los dedos podré sentir la magia de la escena representada en ella aunque solo sea una ínfima parte. Adoro la manera en la que escribes. Leerte es como que te acaricien. Tus palabras son extremadamente suaves y reconfortantes. Sé que en el libro se tratan temas que no son fáciles y la brutalidad me llega a través de las páginas -eso hay que aceptarlo- pero aún así, tus palabras son algodón de azúcar. No me gustaría para nada que se me olvidase felicitarte. En fin, has hecho un trabajo asombroso. Narrar la historia que has narrado debe ser muy difícil, pero narrarla como lo ha...

Autobús

Hay un niño sentado en el autobús. Tiene una mirada inocente, con los ojos muy abiertos. Su rostro expresa tranquilidad y felicidad pura. Hay una chica de pie hablando con él. Ambos se parecen bastante: ojos grandes y oscuros, pelo rizado y rostro de porcelana. Tienen la nariz y las mejillas salpicadas por numerosas pecas que se pueden atisbar a lo lejos.  El niño se ríe cuando la chica hace algún comentario. Se ve que están compenetrados y que hay confianza entre ellos. En la siguiente parada la chica se despide y se baja ante la sorpresa de los ocupantes del autobús. Todos habían dado por supuesto que eran hermanos. El niño le sonríe y mira hacia el otro lado cuando la chica ya ha abandonado el vehículo. Ella, en cambio, no se olvida para nada de él. A medida que el autobús avanza la chica baja por la calle sin apartar la vista del muchacho que, ajeno a lo que ocurre, mira distraídamente por la ventana del otro lado. La chica lanza miradas fulminantes a todos aquellos que obse...

Corro

Se oyen mis pisadas en el suelo y mi respiración agitada. Mi coleta se mueve al compás de mis pasos. Ando rápido mirando a ambos lados todo el rato. Giro a la derecha. El lugar está desértico. Sigo andando a buen ritmo. ¿Me encontrará? La escuela de noche es un lugar aterrador. Todo está a oscuras y cada pequeño movimiento resuena en todo el edificio. Los rostros de las orlas parecen sombríos, como todo desde que he entrado esta tarde. Miles de caras colgadas en la pared me miran intimidantes. Son testigos de lo que voy a hacer. De lo peor que he hecho nunca. Oigo un ruido en la lejanía. ¿Será él? Quizás. Debo apresurarme. Acelero el paso y presto especial atención al estanque de las tortugas. Él podría atajar por allí para alcanzarme más rápido. Tengo que impedirlo. Llego a la entrada principal y subo corriendo las escaleras hasta el segundo piso. Una vez estoy allí me aseguro de que no hay nadie y echo a andar hasta mi clase. Tengo tantas ganas de encontrarme con él. Pero no ha...

#PrayforParis... ¿Sólo?

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Recientemente, como todos sabéis, ha habido un atentado terrorista en París que ha causado la muerte de muchas personas. Este hecho me parte el corazón pero hay algo que encontré extremadamente irritante. El sábado muchas de las personas a las que sigo en instagram empezaron a colgar fotografías en las que ponía "Pray for Paris" y el símbolo que se usa. Muchas tantas en la descripción ponían "I see humans but not humanity" (veo humanos pero no humanidad). La frase está bien, tiene sentido pero había una cosa que me había sorprendido muchísimo. Nadie había colgado nunca ninguna fotografía para mostrar su apoyo con las familias de las víctimas de Siria o Iraq, pero en cuanto se produce un atentado en Europa, todo Occidente queda conmocionado. Con esto no me refiero a que no debamos apoyar a las familias de las víctimas de París, para nada. Sólo creo que deberíamos hacer que todas las vidas valiesen lo mismo. Da igual si muere alguien de aquí o de África por un ataque ...

A mi hermano

Querido hermano, Creo que las palabras se quedarán cortas para expresar todo lo que te quiero decir pero este es un intento. ¿Recuerdas las veces que solo con una mirada o con el inicio de una frase ya nos hemos entendido? No eran necesarias las palabras; ambos ya sabíamos lo que pensaba el otro. Tenemos esa clase de telepatía que en las películas siempre dicen que se da entre gemelas o mejores amigas, entre dos personas que se pasan el día juntas. Aunque nosotros no estemos todo el día juntos, el vínculo que nos une es tan fuerte o incluso más que el que une a esas personas. ¿Recuerdas todos los motes cariñosos que nos hemos puesto? Sería imposible escribirlos todos. Sinceramente, creo que ninguno los recuerda en su totalidad. Cada día surge, como mínimo, un mote nuevo. La mayoría son grotescos y podrían ser usados como insultos pero no hay duda de que son dichos con todo el cariño del mundo; lo muestra tu mirada o la mía al decirlos. ¿Recuerdas nuestras sesiones de ca...

Escenario

Entre bambalinas su corazón repiqueteaba con fuerza en su pecho. Nerviosa, iba trazando pequeños círculos con su pie derecho. Llevaba semanas preparándose para ese día y era lógico que estuviera nerviosa. No se jugaba nada pero se lo jugaba todo a la vez. Podía salir allí y clavar las notas o podía hacer el ridículo. Todo dependía de ella. Aunque sabía de sobras que no estaba sola. Otro miembro del elenco la abrazaba por detrás y le susurraba al oído que todo iría bien. Su amigo, el soporte inquebrantable que la ayudaba en sus peores momentos y que la hacía disfrutar como nunca en los mejores momentos. Y así, meciéndose en los brazos de esa potente amistad, su respiración se normalizaba. Llegó el momento de prepararse para salir a escena y se separaron. Ella buscó su mirada y el le sonrió cálidamente. Irguió la espalda, esbozó una sonrisa y echó a andar hacia el centro del escenario fingiendo paso decidido. Solo se oía el ruido de sus tacones en la sala que estaba sumida en la penum...